jueves, 10 de junio de 2010

"La muerte" iglesia de San Pedro encadenado, ROMA

Al médico la muerte lo toca como a cualquiera, ya lo dijo José Guadalupe Posadas "La muerte, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera".

La muerte tiene mil facetas, es de un corte adiamantado muy fino, que además refleja los visos del observador mismo, en multitud de estímulos: visuales, olfativos ¡hasta gustativos! -a veces se saborea la muerte- yo la he degustado, en un abanico amplio de platillos que la vida en su banquete me ha preparado.

La muerte se cuela en el cuerpo, se hace presente, como la vida misma.

El ciego congénito no conoce los colores, se le puede explicar el concepto y él, aprenderlo de memoria, pero no lo conoce.

Conocer está en el peldaño más bajo del conocimiento -en el escalón más alto está juzgar o valorar- y sin ese primer paso de ascenso: el conocimiento tácido, el que da la experiencia primitiva de percibir, es imposible lo demás. ¿Conoces la muerte?

¿Quién no conoce la muerte?

Siddhārtha se convirtió en lo que fué por la mano cruda de la muerte, La muerte cuando se conoce le da el sentido preciso a la vida.
Continuaré...

La catrina

"La muerte, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera".

Eso lo dijo José Guadalupe Posadas

Fecha de nacimiento: 2 de febrero de 1852
Fecha de fallecimiento: 20 de enero de 1913
Origen: Aguascalientes
Actividad: dibujante, grabador


Las calaveras de Posada son en la mayoría de los casos asociadas con el Día de los Muertos, ya que interpretó la vida y las actitudes sociales del pueblo mexicano, representados en sus grabados con calaveras vestidas de gala, calaveras en fiesta de barrios, en calles citadinas, en las casas de los ricos. Dibujó calaveras montadas a caballos, en bicicletas, con las que señalaba las lacras, la miseria y los errores políticos del país. Es el caso original de "La Catrina", grabado que representa una burla a la clase alta del Porfiriato.

El médico no puede ser superior a la muerte, aunque a veces lo pretenda, si la vida existe, es porque hay su contraparte, la muerte.