Al médico la muerte lo toca como a cualquiera, ya lo dijo José Guadalupe Posadas "La muerte, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera".
La muerte tiene mil facetas, es de un corte adiamantado muy fino, que además refleja los visos del observador mismo, en multitud de estímulos: visuales, olfativos ¡hasta gustativos! -a veces se saborea la muerte- yo la he degustado, en un abanico amplio de platillos que la vida en su banquete me ha preparado.
La muerte se cuela en el cuerpo, se hace presente, como la vida misma.
El ciego congénito no conoce los colores, se le puede explicar el concepto y él, aprenderlo de memoria, pero no lo conoce.
Conocer está en el peldaño más bajo del conocimiento -en el escalón más alto está juzgar o valorar- y sin ese primer paso de ascenso: el conocimiento tácido, el que da la experiencia primitiva de percibir, es imposible lo demás. ¿Conoces la muerte?
¿Quién no conoce la muerte?
Siddhārtha se convirtió en lo que fué por la mano cruda de la muerte, La muerte cuando se conoce le da el sentido preciso a la vida.
Continuaré...
No hay comentarios:
Publicar un comentario